Hace ye demasiado tiempo que conocemos la relación causa efecto entre el uso masivo de los combustibles sólidos y las patologías vinculadas a problemas respiratorios de los ciudadanos. Esto ya la mayoría no lo discute.
Visto desde otra perspectiva, los combustibles fósiles contribuyen a otro efecto más amplio, global planetario, como es el efecto invernadero más conocido como cambio climático.

Todos hemos percibido durante el confinamiento, al que nos ha llevado la aparición en nuestras vidas del Covid-19, como la disminución de nuestra presencia en las calles, de la actividad productiva y, concretamente, la disminución generalizada del tráfico, a supuesto una mejora sustancial del ambiente que respiramos.

La nueva movilidad, que poco a poco se va imponiendo en los centros urbanos, en nuestras ciudades, viene a contribuir de una forma muy eficaz a reducir las emisiones de contaminantes a la atmósfera y, en definitiva, a reducir los efectos perjudiciales de estos agentes para la salud de los ciudadanos.

El borrador de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética, consagra como obligación que los municipios de más de 50.000 habitantes –en la actualidad los tricantino somos 47.722 personas según datos en 2019, número de habitantes que superaremos en breve con el desarrollo del Nuevo Tres Cantos— el establecimiento de zonas de bajas emisiones no más tarde de 2023. También como novedad, el anteproyecto indica que dichos municipios y deberán impulsar medidas que potencien la movilidad eléctrica compartida.

Así, contribuir como ciudadanos junto con el inequívoco impulso y responsabilidad de nuestras instituciones, a mejorar la calidad de la salud y del ambiente general de nuestras ciudades pasa por la necesidad potenciar el poder desplazarse a pie, en vehículos no motorizados (bicicletas, patinetes, etc.), en vehículos individuales con algún tipo de aporte eléctrico, el transporte público, los vehículos de motor de uso compartido (principalmente eléctricos), estos últimos a velocidades moderadas en los centros urbanos, ayudando a hacer más vivibles nuestras ciudades a la vez que pacificamos el tráfico.